Como vivir el proceso de la enfermedad

La enfermedad siempre es un proceso que nos puede llevar a despertar, porque el cuerpo nos avisa que de alguna forma estamos viviendo situaciones no sanas. La causa siempre se encuentra en nuestra manera de pensar, que nos conecta con nuestras emociones no sanadas, y eso nos lleva a vivir las situaciones de la vida con miedos, estresados, enojados, resentidos. Todo sus efectos se reflejan en nuestro cuerpo que cuando ya no puede con la carga de nuestra manera de vivir, nos avisa a través de una enfermedad, dolor o molestia. Si atendemos solamente los síntomas y no la causa volveremos a recaer en enfermedades, cada vez más frecuentementes. La mayoría de las veces acudimos al médico para que nos quite el síntoma y no nos tomamos el tiempo para revisar dentro de nosotros lo que estamos viviendo, que nos llevó a enfermarnos.

Todas las personas contamos con un grandioso potencial para poder sanar nuestras heridas del cuerpo y del alma. La ciencia está demostrando que los pensamientos, las creencias, las ideas, los sentimientos, las emociones y las esperanzas desencadenan actividades eléctricas y químicas en las células nerviosas. De modo que si cambiamos nuestros pensamientos, podemos modificar nuestro cerebro. Y al hacerlo, influiremos también en nuestra biología.

Cuando se presentan enfermedades incurables, aquellas para las cuales hasta ahora la medicina no ha encontrado una solución, siempre hay recursos en todo nuestro sistema que podemos revertir dicha situación. Se conocen muchos casos, que a pesar de un pronóstico adverso, la persona revierte el diagnóstico. Hay dos caminos que deben complementarse: Uno el tratamiento de la enfermedad y el otro muy importante de como vive la experiencia la persona que padece una enfermedad terminal. La mayoría de los médicos desconocen la importancia que tiene esta visión integradora del paciente. ¿Quién se encarga del sufrimiento escondido del paciente? ¿Quién se encarga de sus miedos, de sus espectativas, de su imaginación catastrófica, de su estrés frente al diagnóstico y los tratamientos? De su angustia por la preocupación generada en sus familiares y amigos. De su dolor porque no sabe si todo está por terminar, o por su incapacidad de comunicar sus más profundos temores acerca de su transición.

La experiencia nos reporta que cuando un paciente está informado y debidamente entrenado para enfrentar no sólo la enfermedad sino también sus consecuencias emocionales, su capacidad para enfrentar cualquier tratamiento lo vivirá de una manera mucho más sana y esto marcará la diferencia, para lo que pase, y existen muchos más posibilidad de revertir la enfermedad porque hay mayor conciencia. Y la gran diferencia lo marca cuando hacemos un verdadero trabajo espiritual, en donde recordamos quienes somos realmente, es decir, como nos ha creado Dios, seres esprituales de naturaleza divina. Esto nos lleva a no identificarnos con el cuerpo que es nuestro vehículo dentro de la experiencia en este mundo de ilusiones. Podemos vivir todo el proceso con paz y amor, aprendiendo las lecciones que mi Ser escogió venir a vivir.

Ahora quisiera compartirles del libro “Laboratorio del alma” de Stella Maris Maruso, las 10 características de los pacientes excepcionales: aquellos que asumieron el control de sus vidas mientras los médicos atendían a su enfermedad.

Los pacientes excepcionales.

1.- Aceptan su diagnóstico, pero no se convierten en sus víctimas.

Asumen con plena conciencia y responsabilidad todo el proceso y pueden dar una respuesta más integral.

2.- Pueden responder con alegría, a pesar de lo que están pasando.

Cuando hay plena conciencia del Ser que soy, el gozo es parte esencial de mi persona, porque todo lo vivo en paz y confianza.

3.- Pueden expresar libremente sus emociones, sin sentirse juzgados, criticados o contrariados.

Es importante encontrar un espacio o una compañía en donde pueda expresar todas las emociones que disparan una situación de

enfermedad y más si es terminal. Muchas gente cercana a nosotros temen la posibilidad de nuestra partida.

4.- Tienen una familia que forma parte de la medicina y no de la enfermedad.

5.- A pesar de los pronósticos adversos, sienten y creen que pueden recuperarse.

Tienen fe en su recuperación, pero sin apegarse a ella. Todos sabemos que estamos de paso en este mundo y en cualquier

momento podemos regresar de donde hemos venido.

6.- Utilizan sus creencias y sus imágenes como recurso terapéutico.

La visualización es un recurso muy bueno, que significa verte sano. Recuerda que el pensamiento es poderoso.

7.- Descubren un sentido, un para qué a la experiencia que les toca vivir.

Recuerda que todas son lecciones de vida.

8.- Se tornan resilientes y salen fortalecidos de la adversidad.

Cuando atravesamos una experiencia fuerte de vida con conciencia, salimos muy diferentes con grandes aprendizajes.

9.- Utilizan técnicas de bienestar, a través de la relajación y la meditación.

La meditación es una herramienta excelente para vivir consciente cada momento, especialmente un proceso de enfermedad. Otra

herramienta maravillosa es la terapia psicológica, para sanar nuestras emociones y nuestra forma de vida que sin duda nos llevo a

la enfermedad.

10.-Tienen un propósito en la vida, algo que está más allá del ejercicio de sus roles o su profesión.

Quieren vivir, que es diferente a no querer morir. Hacen todo lo posible para vivir con la máxima intensidad posible, sin dejar de aceptar la transitoriedad de esta vida en este plano humano terreno.

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