La depresión como perdida de sentido de la vida

La depresión es pérdida de sentido de la vida, que es lo mismo de ausencia de Dios. Cuando hablo de Dios es lo mismo que vivir mi vida conectado a la Fuente que es Dios cuya esencia es Amor y mi Ser espiritual es de la misma naturaleza de Dios. Cuando en la vida vivo alejado del amor, aunque tenga todo en lo material, en la fama, en el éxito empresarial, seguiré buscando compulsivamente afuera para llenar un vacío interno que nunca se podrá llenar con nada, sólo desde una conección profunda con Dios y mi verdadera esencia, como Dios me ha compartido Su Naturaleza Divina, que es AMOR. Una vida sin amor no tiene sentido, porque lo único real es el amor, como dice un Curso de Milagros.

Me vino esta reflexión de una editorial que leí en el periódico el domingo pasado a raíz de la muerte de Robin Williams, y así como él, muchas personas famosas que han llegado a la fama, al éxito, se suicidan. Me tocó escuchar también en esos días un programa de

televisión presentando a mucha gente famosa que en el culmen de su carrera se quitan la vida. Otros no llegan a la fatal decisión de quitarse la vida, pero viven enfadados, enojados con lo que les toca vivir o sólo vegetan por la vida, es como cadáveres que van caminando por la vida, nada más que lo entierran a los 20 o 30 o 40 años después. Su vida no tiene ningún sentido. Otros se dedican a aumentar su fortuna o el poder con la esperanza de encontrar el amor y la felicidad. Y como nunca es suficiente, se pasan la vida acumulando dinero, propiedades y poder, que al final de su vida termina todo en la nada. En el acompañamiento como terapeuta, me he encontrado con varias personas que me dicen, que tienen todo en lo que este mundo te puede ofrecer, pero se declaran que no son felices. Gente multimillonaria que tienen todo, pero en su familia están peleados, en donde falta lo más importante que es el amor, que nos da el único sentido real de la vida.

Siempre me ha impresionado la vida de Viktor Frankl, neurólogo y psiquiatra judío que fue detenido y trasladado al campo de concentración nazi de Theresienstadt cerca de Praga. Dos años después fue trasladado a Auschwitz, para luego sobrevivir en otros dos campos de concentración más. En abril de 1945 fue liberado por el ejército norteamericano. Tras su liberación escribió el libro: “El hombre en busca de sentido”, que se los recomiendo ampliamente. Durante sus años de prisionero, jamás dejó de percibir el sentido de su vida, aun dentro de la irreal, inhumana y espantosa realidad de un campo de concentración. Dice: Viktor Frankl: “el que tiene un por qué, es capaz de soportar cualquier situación”. La felicidad no tienes que buscarla, habita en ti porque es parte esencial de tu Ser real que eres, como Dios te ha creado. Menos si la buscar fuera de ti, en las cosas o relaciones de este mundo. Por esto que Viktor Frankl pudo mantenerse firma en un sentido profundo que encontró dentro de si mismo.

Creo que a todos nos ha causado una verdadera conmoción la muerte del actor Robin Williams. Existe una discrepancia entre la realidad de su vida y la ficción de las películas con las que nos hizo reír, llorar, pensar, reflexionar. Los personajes que él encarnó, siempre tenían un toque especial, ese que sólo las personas y las historias de vida te transmiten una razón por la cual vivir.

Viene a mi memoria el poema “Reir llorando” de Juan de Dios Peza sobre la vida de Garrik, el mejor payaso de Inglaterra, el que hacía reír a todos. Un día acudió un hombre con un rostro pálido a ver al doctor y le dijo que no podía más con tanta tristeza y desconsuelo.

El doctor le dio muchos consejos para que aliviara su pena, y el paciente le respondía que ya había puesto en práctica todo lo que le recomendaba. Finalmente el doctor le sugirió al pobre hombre que vaya a ver a Garrik, el hombre más maravilloso del mundo y con él volverá la sonrisa a su cara y no dejará de reír. Cuál fue la sorpresa del doctor cuando el paciente le dijo con la mirada baja: “Yo soy Garrik”.

Siempre que hagas un verdadero trabajo espiritual, que significa recordar quién realmente eres, como Dios te ha creado a Su imagen y semejanza, es decir de la misma naturaleza de Dios, por eso somos Hijos de Dios, en unión a la Fuente de mi Ser que es Dios. Recobrarás sin duda todos los dones que por naturaleza te pertenecen, es decir: la paz, el gozo, la libertad, y por supuesto cuando te conectas a tu verdadera naturaleza que es amor, podrás vivir en plenitud. ¿Por qué sufrimos, por qué se nos escapa fácilmente la felicidad y perdemos la paz? Porque nos hemos olvidado de quienes somos realmente y desde el ego nos hemos identificado con lo que no somos, con nuestro cuerpo, con las cosas materiales y buscamos en las relaciones llenar ese vacío interior, que nos viene de habernos separado de Dios y de todos, y sentimos internamente un gran vacío que no podremos llenar con nada, sólo con Dios, que significa, con la plenitud, con el Amor.

Hay muchos caminos espirituales que te pueden llevar a esa conexión con tu verdadero Ser y con Dios, para que puedas vivir como Dios te ha creado en perfecta unidad y plenitud, como es la meditación que te ayuda a conectarte con tu verdadero Ser, a escuchar a Dios en ti y ahí encontrarás siempre, en el silencio interior, la guía perfecta a través de la intuición, el camino de regreso a Casa, al Cielo, a Dios y a tu Ser, que es lo mismo. En ese espacio encontrarás paz, gozo, y podrás vivir todo desde la visión del amor, que es la única visión sabia y sana, porque es la visión de Dios. Y de esta manera encontrarás el verdadero sentido de la vida, que nunca podrás encontrarlo si lo buscas en este plano humano terreno, en donde todo es pasajero, y por esto podremos tener momentos de felicidad y paz, pero cualquier situación exterior o un pensamiento de miedo o de odio o de resentimiento, inmediatamente se esfumará. Si hacemos un trabajo espiritual constante, podremos mantener por más tiempo la paz interior. Si nos atrapa una situación o un pensamiento que nos quita la paz, si nos volvemos a conectarnos con Dios y con nuestro Ser, podremos deshacer lo que ha fabricado el ego que nos ha desconectado, y nos ha llevado a vivir todo desde el miedo, vamos a poder recuperar la paz poniendo la visión del amor.

Finalmente ante la perspectiva de la muerte, si en este momento tendrías que partir, y echando una mirada a lo que has vivido, podrías partir en paz, contento contigo mismo, porque tu vida ha tenido un gran sentido. O siendo honesto no la tiene, entonces como todavía tienes tiempo, puedes enderezar el camino, para que el día de tu partida te vayas satisfecho de lo que has vivido. Para esto date cuenta si en este momento eres una persona feliz que vive en paz, disfrutando de todo lo que vives y haces. Tienes que saber que en ti está el poder para transformarla. Quizá por un tiempo tengas que encontrar a alguien que te vaya acompañando hasta que tu mismo encuentres el camino. Sólo basta recordar.

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